Relata cómo Israel consiguió su objetivo de atacar a civiles en Gaza, después del 7 de octubre de 2023. Examina, a través de la visión de testimonios israelís, sus opiniones con respecto al genocidio palestino.
Yuval Abraham, el director de la película, es un cineasta israelí de 31 años que actualmente vive escondido en Europa ya que el Gobierno de Israel le amenaza. Codirigió esta película junto a Rachel Szor, con la que ya había trabajado en No other land, la cual ganó un Oscar a mejor largometraje. El documental fue dirigido por The Guardian y ha ganado el Premio Especial del Jurado en Venecia. Salió el 28 de septiembre en cines, y el 9 de octubre ya estaba en España.

NAZA significa el número de civiles que se espera que acaben heridos gravemente en un ataque aéreo como daño colateral; es un acrónimo militar. Tanto Abraham como Szor viven en Jerusalén, pero sus familias son de Tel Aviv, donde se rodó la película. Ellos dicen que, si no fuese por las amenazas que reciben por parte del pueblo de Israel, querrían volver a su ciudad. Aún así, explican que ahora están a salvo en el lugar en el que residen.
En cuanto a la visión que le quisieron dar al documental, los directores creen que se están violando los derechos humanos, mientras que los militares (es decir, los testimonios) piensan que la situación actual de los gazatíes es la correcta, y que debería seguir así. Se cuenta por la noche, mientras los protagonistas están en los tejados de la ciudad de Tel Aviv, relatando sus vivencias y sus ideales.
La razón por la que se filmó en esta ciudad tan poblada de Israel es para mostrar el papel de la sociedad liberal israelí, mientras bombardean a inocentes en Gaza. Así se puede ver el cambio drástico de diferencia de mentalidad. Las únicas personas que quisieron responder a sus preguntas para la película son individuos que luchan por la democracia, el cambio climático o los derechos LGBTIQ+. Sin embargo, estas mismas personas argumentan que la situación actual de los palestinos es la que debería ser, y, por tanto, en ese aspecto están de acuerdo con Netanyahu y su política. Igualmente, en el documental, los militares dicen que hay cosas que no pueden contar de cara al público.
Para hacer frente a esta película, el Gobierno israelí ha producido NAZA, la verdadera historia, a lo que Yuval Abraham se ríe y menciona que, así, NAZA podrá tener más visibilidad. Añade que no pudo terminar de ver la película israelí porque se aburrió. Por otro lado, We are NAZA too fue el lema en Donostia durante la alfombra roja del Festival de San Sebastián. Abraham y Szor no pudieron acudir porque habrían puesto sus vidas en peligro. Por tanto, varios actores simbolizaron su apoyo mediante ese lema, además del pueblo, el cual también se conmovió y elevó pancartas con la misma frase.
El 27 de octubre se han convocado las elecciones en Israel. Según los directores, la única solución para acabar con este genocidio es respetar los derechos humanos. Ahora mismo la película se encuentra en cines, pero en Noviembre será gratis, así lo han mencionado los creadores.

